La Interpretación de Amenazas como Delito de Obstrucción a la Justicia del artículo 464 Código Penal.

La Sentencia de la Audiencia Provincial de Jaén de 8 de noviembre de 2013 tuvo la oportunidad de analizar un ejemplo, quizá de los menos típicos, de comisión del delito de obstrucción a la Justicia.despido disciplinario

Dicho tipo  delictivo se recoge en el artículo 464 de la Ley Orgánica 10/1995 de 23 de noviembre, Código Penal (en adelante, CP), tal y como reproducimos a continuación:

Artículo 464 CP: 1. El que con violencia o intimidación intentare influir directa o indirectamente en quien sea denunciante, parte o imputado, abogado, procurador, perito, intérprete o testigo en un procedimiento para que modifique su actuación procesal, será castigado con la pena de prisión de uno a cuatro años y multa de seis a veinticuatro meses. Si el autor del hecho alcanzara su objetivo se impondrá la pena en su mitad superior. 2. Iguales penas se impondrán a quien realizare cualquier acto atentatorio contra la vida, integridad, libertad, libertad sexual o bienes, como represalia contra las personas citadas en el apartado anterior, por su actuación en procedimiento judicial, sin perjuicio de la pena correspondiente a la infracción de que tales hechos sean constitutivos”.

Los hechos analizados en la sentencia consistieron en las amenazas y lesiones recibidas por un Jefe de la Policía Local de una localidad, instructor de un expediente abierto contra el hijo del acusado.

Las amenazas de muerte tuvieron el fin de amedentrar al Jefe de Policía que instruía el procedimiento que se dirigía contra su hijo, lo cual ha de entenderse incardinado en la finalidad delictiva que se desprende del tipo recogido en el citado artículo penal.

La imputación de este delito hubo de entenderse además en concurso real junto con una falta de coacción e injuria leve, causada por el contenido de la amenaza con la que se pretendió esa obstrucción a la Justicia.

A simple vista, encontramos interesante detenernos en el hecho de que ha de realizarse una interpretación de las amenazas dirigidas contra el acusado, en la medida en que podría llegarse a entender que los insultos y amenazas de muerte vertidas corresponden más a un sentimiento de rabia o venganza por las consecuencias que le son acarreadas a su hijo por la instrucción del procedimiento que contra él se dirigía, más que a una pura intención de obstruir el normal desarrollo del procedimiento judicial.

Es nuestra opinión entender que la finalidad, y la causa, según se mire, de las amenazas vertidas por un individuo deberán ser apreciadas como obstructivas de la Justicia en atención al momento en que sean vertidas, al contexto o a la literalidad de las mismas, para descartar en ese caso que no se deben dichas agresiones verbales a un sentimiento vengativo.

Esperando que este post haya sido de vuestro interés y utilidad, quedamos a vuestra disposición en nuestra página web: Portilla Arnáiz Abogados.

Aprovechamos igualmente la ocasión para informaros de que D. Roberto Portilla Arnáiz, socio director de esta Firma, tendrá el gusto de conceder unas conferencias jurídicas el próximo 28 de abril, que tendrá como objeto “Derecho a la asistencia jurídica gratuita”.

La conferencia tendrá lugar a las 20.00 horas de los días señalados en el Foro Solidario de la Fundación Caja de Burgos, C/ Manuel de la Cuesta, 3 de  Burgos.