La Consideración de la Voluntad de Menores sobre la Interrupción de Régimen de Visitas del Progenitor No Custodio.

En materia de familia, a la hora de tratar temas de vital importancia tales como el régimen de visitas de menores a progenitores no custodios, siempre ha de concluirse que la mejor solución a los conflictos será la más acorde al Principio jurídico de favor filii, el cual tuvimos oportunidad de comentar en un post anterior. Teniendo dicha premisa como base de partida, cabe preguntarse sin embargo, si la consecución de ese beneficio del menor se alcanza con el menor. Es decir, cabe preguntarse si la voluntad de el menor puede o debe ser considerada a la hora de decir qué solución al problema le beneficia más.

A esta interesante pregunta encontramos respuesta en multitud de sentencias, siendo una de ellas la dictada por la Audiencia Provincial de Palencia, de fecha 8 de noviembre de 2012. El supuesto de hecho analizado era el recurso interpuesto por una madre a la que se le había privado de disfrutar del régimen de visitas de sus hijos menores como consecuencia de la petición de éstos conjuntamente con el progenitor custodio, de que dicho régimen fuera suprimido.

La sentencia de instancia otorgó máxima validez al deseo manifestado por los menores, y en su virtud decidió la procedencia de declarar interrumpido el derecho de visitas de la madre no custodia con sus hijos. Pero, a mayor abundamiento, el Ministerio Fiscal en segunda instancia se muestra favorable a otorgar a los menores el poder de decisión al respecto, por lo que se muestra favorable a confirmar la medida adoptada en primera instancia.

Sin embargo, conociéndose el recurso interpuesto por la madre, entiende la Audiencia Provincial y, de acuerdo a los Informes facilitados por el equipo psicosocial del Juzgado, que la interrupción del régimen de visitas potencia la aparición en el presente o futuro de déficits afectivos en los menores como resultado de la carencia de figura materna, por lo que consideran de vital importancia para su educación y desarrollo la óptima salud en las relaciones de los menores con la progenitora. No obstante, existiendo el deseo de los menores de no tener contacto alguno con la madre, se muestra evidente la existencia de conflictos familiares de gran envergadura, lo cual no ha de obviarse.

La decisión adoptada por la resolución que hoy analizamos fue la de estimar parcialmente el recurso interpuesto por la madre en el sentido de convocar a ésta junto con los menores a una terapia familiar que pusiera fin a los conflictos familiares detectados. Una vez realizada la terapia familiar presumiblemente efectiva, se procederá a reanudarse la operatividad del régimen de visitas.

Como conclusión a lo expuesto y como tema a analizar en el día de hoy, nos parece interesante resaltar el hecho de que la conclusión a la que se ha llegado por parte de la Audiencia, siempre como decíamos bajo la guía del favor filii, no se debe a la consideración de la voluntad de los menores, dado que se asume que los deseos de los mismos no siempre se muestran en sintonía con lo que más garantiza su interés conforme a la opinión de expertos- en este caso del equipo psicosocial.

Sin embargo, tampoco podría ser aceptable, a nuestro entender, que la opinión de los menores, más concretamente sus deseos, sean total y automáticamente obviados a la hora de resolver un determinado conflicto, pero sí resulta conveniente que en los casos más extremos, como el que hemos tenido oportunidad de comentar hoy, en el que se plantea el deseo por parte de los menores de cercenar las relaciones con la progenitora, el deseo de los menores sea únicamente un factor más, entre otros, considerado para adoptar la decisión que pondrá fin al conflicto planteado.

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