La realización de operación quirúrgica distinta a aquella para la que se había prestado consentimiento por el paciente.

¿Puede un cirujano, una vez en quirófano, llevar a cabo una intervención diferente a la prevista sin contar con el consentimiento expreso del paciente al no poder llevar a cabo la que sí tenía consentimiento? Ésta es la pregunta que intenta responder Audiencia Provincial de Salamanca (Sentencia  40/2014 de 7 Abr. 2014) foro solidario caja burgosy que vamos a comentar en la entrada de hoy de debido a su especial trascendencia en nuestra vida cotidiana.

Lo más importante a tener en cuenta a la hora de plantear el caso es la existencia o no de consentimiento expreso de la paciente y el carácter urgente o necesario de la operación llevada a cabo sin el mismo. En los hechos que dan lugar a la sentencia que nos ocupa, la paciente firmó el consentimiento para la extirpación de un papiloma en la mama izquierda, pero decidió no operarse del fibroadenoma que tenía en la misma mama, aunque en el lado opuesto, aún conociendo la existencia del mismo, ya que no era necesario ni urgente. Por lo tanto, aquí nos encontramos con el primer dato de interés, ya que la operación que se llevó a cabo (extirpación del fibroadenoma) no entraría en el ámbito de la medicina curativa, sino en el de la medicina satisfactiva, en el cual el nivel de información que hay que suministrar es mucho mayor.

En este orden de cosas, como señala la Audiencia Provincial de Valladolid (Sentencia de 31/07/2012, rec.577/2011), «el consentimiento informado es un documento que garantiza la información al paciente de la necesidad de la intervención, de las alternativas que existen, la forma en que se va a llevar a efecto y de sus riesgos. […] es un deber deontológico incluido en los deberes asistenciales, es decir, un deber médico fundamental que corresponde no al paciente, sino al facultativo […]».

Por lo tanto, informado el paciente y habiendo manifestado el mismo su negativa a someterse a dicha operación, el haberla llevado a cabo por el facultativo que realizó la intervención quirúrgica atenta directamente con la autonomía del paciente a decidir sobre su propio cuerpo.

Esto subsume los hechos en una falta de lesiones por imprudencia grave, tipificada en el artículo 621.1 de nuestro Código Penal (en adelante CP), en relación con el artículo 147 CP, como ha reconocido la Audiencia Provincial de Salamanca en la citada sentencia.

«Artículo 621.1 CP: Los que por imprudencia grave causaren alguna de las lesiones previstas en el apartado 2 del artículo 147, serán castigados con la pena de multa de uno a dos meses […]»

«Artículo 147 CP: 1. El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de seis meses a tres años, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico. […] 2. No obstante, el hecho descrito en el apartado anterior será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 12 meses, cuando sea de menor gravedad, atendidos el medio empleado o el resultado producido

Así,  el artículo 8.1 de la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente y de Derechos y Obligaciones en Materia de Información y Documentación Clínica, establece que:

«Artículo 8. Consentimiento informado. 1. Toda actuación en el ámbito de la salud de un paciente necesita el consentimiento libre y voluntario del afectado, una vez que, recibida la información prevista en el artículo 4, haya valorado las opciones propias del caso. […]»

Por todo ello, concluye la Audiencia Provincial de Salamanca que, a pesar de que en la intervención no se produjo ninguna imperfección médica, careció del consentimiento informado de la paciente, que había decidido no realizarse tal operación, llevando ésta consigo «situaciones de angustia y desasosiego por haberse sentido la paciente impotente al no respetarse su autonomía de decidir sobre su propio cuerpo, con el consiguiente trato desconsiderado que sufrió«.

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