La atenuante de Reparación del Daño Causado.

Para el post de hoy, nos disponemos a analizar el contenido de una sentencia más allá del  fondo mismo del asunto, sino de una de los elementos modificadores de la pena que finalmente será impuesta, como es el caso de la atenuante de reparación del daño.27-2-1_30032010154150

Adentrándonos en el caos concreto que nos servirá para el análisis de la misma, la Sentencia de la Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo de 7 de octubre de 2014 juzgó el caso de un individuo que causó la muerte a su pareja sentimental empleando técnicas de lucha de su conocimiento, cuya utilización tuvo un nexo directamente causal con la causación de la muerte a la víctima. Tres horas después de fallecer, el agresor trasladó a la víctima al hospital para su atención médica, donde ingresó ya cadáver.

Por muy sorprendente que pudiera parecer, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía encontró procedente acordar la reducción de la pena impuesta por la reparación del daño del agresor, al haber intentado auxiliarla llevándola a un centro hospitalario.

Conocido el caso por el Tribunal Supremo y, como no podía ser de otra forma, se ha revocado la Sentencia del tribunal a quo en el sentido de negar la apreciación de dicha atenuante, cuya existencia siempre evidencia una clara voluntad del agresor de aminorar los efectos de su conducta tras el sentimiento de culpa por los actos cometidos.

Esta definición no pudo apreciarse en el caso que hemos tenido oportunidad de comentar, en la medida en que el agresor trasladó a la víctima al hospital tras un dilatado período de tiempo (tres horas) lo cual disipa toda probabilidad de intención de auxilio a la víctima, que sí podría haber sido apreciado si la citada ayuda hubiera sido prestada de forma inmediata.

Así las cosas, pareciera en el mejor de los casos que la conducta del agresor no era otra que conseguir la apariencia de arrepentimiento u ocultación de los hechos realizados, lejos de toda finalidad de auxilio y reparación de los daños infringidos a la víctima.

La apreciación de una atenuante, más aún ante el conocimiento de un procedimiento penal implica el examen exhaustivo de las circunstancias que rodean los actos del agresor, lo cual posibilita en la totalidad de los supuestos de deducir la verdadera intención del agresor, puesto que no ha de olvidarse que a diferencia de otras atenuantes de carácter más objetivo, ésta que nos hemos propuesto analizar es íntegramente subjetiva, directamente relacionada con las intenciones y sentimientos de arrepentimiento del agresor.

Esperando que este post haya sido de vuestro interés y utilidad, quedamos a vuestra disposición en nuestra página Web: Portilla Arnáiz Abogados.