El Ingreso en Prisión como Causa de Despido.

A priori, el ingreso en prisión de un trabajador no constituye per se una causa de despido que pueda ser alegada por el empleador.

despido disciplinario

Sin embargo, existe un matiz muy interesante para compartir con todos vosotros, y que deberá ser tenido en cuenta respecto a la anterior afirmación. Este matiz, es en relación al tipo de trabajo del que se trate.

Pensemos en un trabajo dirigido a la captación de clientes, o donde sencillamente la imagen de la empresa y sus empleados es base esencial para la conservación de la clientela.

En estos casos, debemos hacernos cargo de la relación íntima existente entre la imagen que proyectan los empleados con el devenir de la empresa. En este sentido se ha pronunciado la Sentencia que compartimos hoy con vosotros, concretamente la Sentencia dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, de fecha 3 de febrero de 2015, donde avala como causa justificada de despido el internamiento en prisión de un trabajador en base a las características de su labor en la empresa.

Es más, incluso sería posible alegar como causa de despido la “mera” condena a un trabajador, aunque se diera el caso de que no tuviera que ingresar en prisión habida cuenta de la posibilidad de cumplir condena por la vía de remisión condicional.

A colación del conocimiento de la problemática expuesta, el Tribunal estudió una de las alegaciones invocadas por el trabajador, como fue la vulneración del principio de jerarquía normativa, al estar contraviniendo el Convenio colectivo que se estaba aplicando, el artículo 54 del Estatuto de los trabajadores, el cual circunscribe las causas de despido a las actuaciones del trabajador en tal condición, sin que puedan referirse a su ámbito privado, alegación ésta que fue rechazada por el Tribunal.

En este sentido, pareciera lógico pensar que si el desempeño de las funciones del trabajador se basan en la imagen de éste, la condena a prisión, con independencia de su materialización o conmutación, afecta directamente a sus funciones laborales y, más aún, a la imagen que una empresa emplea en la captación y fidelización de clientela, como activo empresarial que es.

Esperando que este post haya sido de vuestro interés y utilidad, quedamos a vuestra disposición en nuestra página Web: Portilla Arnáiz Abogados.