La Ingratitud del Donatario como Causa de Revocación de la Donación.

Para el post de hoy, nos parecía interesante compartir con vosotros una nueva Sentencia del Tribunal Supremo de fecha 20 de julio de 2015, a través de la cual el Alto Tribunal define un poco más la posibilidad de revocar una donación en base a la ingratitud del donatario.

Esta posibilidad se encuentra expresamente contemplada en el artículo 648 del Código Civil, en relación a las conductas adoptadas por el donatario hacia el donante que podrían traducirse en una revocación de una donación de bienes y derechos.

Artículo 648 del Código Civil: “También podrá ser revocada la donación, a instancia del donante, por causa de ingratitud en los casos siguientes: 1.º Si el donatario cometiere algún delito contra la persona, el honor o los bienes del donante. 2.º Si el donatario imputare al donante alguno de los delitos que dan lugar a procedimientos de oficio o acusación pública, aunque lo pruebe; a menos que el delito se hubiese cometido contra el mismo donatario, su cónyuge o los hijos constituidos bajo su autoridad”.

En esencia, es una protección muy noble que el ordenamiento jurídico prevé para la figura del donante, ya que se entiende jurídicamente reprochable que aquella persona a la que se ha cedido a título gratuito un bien o derecho, responda a esta acción con actos que mermen tu integridad moral, o incluso física.

Es por ello por lo que los actos que pueden justificar la revocación de dicha entrega puedan ser social o penalmente reprochables. A través de la Sentencia que comentamos hoy, la Sala de lo Civil reconoce que el citado artículo establece las únicas causas que pueden justificar la revocación de una donación. Sin embargo, ello no obsta para llegar a considerar pertinente dicha revocación ante cualquier acto socialmente reprochable que pudiera tener el donatario hacia el donante. Así mismo, como es el caso de esta Sentencia, el maltrato de obra o psicológico.

Esperando que este post haya sido de vuestro interés y utilidad, quedamos a vuestra disposición en nuestra página Web: Portilla Arnáiz Abogados.