La implantación de una Política Low Cost no justifica una Modificación Sustancial de las Condiciones de Trabajo.

 Uno de los anglicanismos que en tiempos recientes ha sido incorporado en nuestras conversaciones diarias entre los ciudadanos de a pie ha sido el término “low cost”, asociado a la publicidad de unos servicios que se caracterizan por un bajo coste frente al precio que normalmente se prevé para dichos servicios.

Siendo tan usual este término, cabía esperar que tarde o temprano necesitaríamos delimitar su incardinación en los conceptos que manejamos en nuestro ordenamiento jurídico, como se dio en la Sentencia que compartimos hoy con vosotros, dictada por el Tribunal Supremo en fecha 16 de febrero de 2016.office-desk-4000x3000_18710

En ella, se conoce la posible legitimación que pudiera tener una instauración de política “low cost” en la empresa, como causa para la modificación sustancial de las condiciones de trabajo de sus empleados.

A este respecto, la Sala de lo Social afirma rotundamente que la instauración de dinámica “low cost” no justifica dichas modificaciones puesto que únicamente pueden basarse en documentación concreta y auditada externamente con certificados de personal externo a la compañía.

En definitiva, entiende el Tribunal que esta dinámica low cost es una estrategia de mercado en aplicación del principio de competitividad que únicamente busca procurar los máximos beneficios a la empresa, pero que en ningún caso puede realizarse a costa de los trabajadores en una imposición de nuevas condiciones laborales.

Esperando que este post haya sido de vuestro interés y utilidad, quedamos a vuestra disposición en nuestra página Web: Portilla Arnáiz Abogados.