La colisión entre un avión y un ave puede excluir la compensación a los pasajeros por el retraso en el vuelo

En nuestra entrada del blog del día de hoy nos gustaría compartir con todos vosotros las circunstancias que podrían exonerar a una compañía de vuelo de compensar a sus pasajeros por un retraso igual o superior a tres horas causado por una colisión con un ave. Pues bien, el transportista no tendrá obligación de compensar a los pasajeros del avión si prueba que las circunstancias extraordinarias que causaron un retraso en el vuelo no habrían podido evitarse incluso aunque se hubieran tomado las medidas razonables. En este sentido se ha pronunciado la Sala Tercera del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en la Sentencia de 4 de mayo de 2017, Asunto C-315/2015 al resolver sobre un litigio entre el transportista aéreo y sus pasajeros, quienes solicitaban el pago de una compensación por el retraso que se sufrió en el vuelo contratado, la empresa transportista alegaba la existencia de circunstancias extraordinarias que le eximían de responsabilidad por haber colisionado el avión contra un ave.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea consideró que tal colisión se incluye dentro del concepto de “circunstancias extraordinarias”, y no se encuentra relacionada con el funcionamiento del aparato ni es inherente al ejercicio normal de la actividad del transportista aéreo, por lo que escapa de su control. Para que la compañía de vuelos quedara exenta de la obligación de indemnizar a los pasajeros en caso de retraso superior a tres horas debido a causas extraordinarias, debe de acreditar que el mismo no habría podido ser evitado incluso cuando se hubieran adoptado por parte del transportista todas las medidas razonables para su prevención, excluyéndose las medidas que competen adoptarse por terceros, tales como controladores aéreos o gestores del aeropuerto.

Una vez acreditado por la compañía de vuelo que fueron tomadas las medidas de control preventivo en relación con el vuelo afectado por la colisión de un ave, quedará exonerada de responsabilidad. Ello tiene su razón en que el transportista aéreo debe emplear todos los medios personales y materiales para evitar, dentro de lo posible, cancelaciones o retrasos en sus vuelos.

Sin embargo, si el retraso igual o superior a tres horas se debiera no solo a la circunstancia extraordinaria, sino también a otras causas provocadas por el transportista, como puede serlo un segundo control del avión cuando ya ha sido realizado un control anterior por un experto aéreo, supone que dicho retraso ya no solo es causado por circunstancias extraordinarias, en estos supuesto de concurrencia de causas, el retraso imputable a la circunstancia extraordinaria deberá descontarse del tiempo total de retraso a la llegada del vuelo afectado para poder apreciar si el retraso a la llegada del vuelo debe ser objeto de compensación o no.

Esperando que este post haya sido de vuestro interés y utilidad, quedamos a vuestra disposición en nuestra página Web: Portilla Arnáiz Abogados.