El delito de conducción sin permiso se consuma por el simple hecho de conducir careciendo de la licencia habilitante

En nuestra entrada del blog del día de hoy vamos a examinar el delito de conducción del artículo 384.2º en atención a la reciente sentencia del Tribunal Supremo, Sala Segunda, de lo Penal, de fecha de 26 Abril 2017 (Recurso 2114/2016).

Pues bien, el delito de conducción contemplado en el artículo 384.2º del Código Penal consiste en conducir un vehículo de motor sin haber obtenido la licencia administrativa y no requiere la creación de un concreto riesgo para la seguridad vial. Es un delito de peligro abstracto que se consuma cuando conduce quien carece del permiso de conducción, sin que tenga relevancia el que se haya producido alguna infracción vial.

El Ministerio Fiscal planteo la cuestión de si este delito es un delito de peligro abstracto (que se consumaría con la mera realización de la conducta tipificada) o concreto (exigiendo que se hubiera producido un peligro real para el bien jurídico protegido). El Tribunal Supremo resolvió esta controversia señalando que se trata de un riesgo abstracto, el cual resulta de la conducción sin la habilitación necesaria y sin haberse comprobado las aptitudes físicas y psíquicas del conductor, creando un riesgo para el resto de usuarios de la vía, de por sí sola peligrosa y capaz de crear un alto grado de siniestralidad. No nos encontramos ante una conducta punible construida sobre una infracción administrativa, sino ante la protección de la seguridad vial de conductas que suponen la creación de un claro riesgo, aunque con características abstractas. Con la tipificación de este delito se busca guardar la aptitud de los conductores y su idoneidad para circular sin riesgo.

Por ello, al considerar que se trata de un delito de tipo abstracto, el Supremo confirma que se consuma cuando se conduce careciendo del permiso, sin que sea relevante si se ha cometido una infracción vial o no, es decir, se comete por el propio riesgo generado para la circulación vial al carecer el acusado de las comprobaciones oportunas de las características físicas y la aptitud mental, así como los conocimientos teórico-prácticos que le habiliten para llevar a cabo tal conducción.

La interpretación restrictiva de este delito requiere que el autor nunca haya obtenido el carnet de conducir, por ello debe excluirse del radio de acción de este tipo penal a los extranjeros que poseen el permiso de su país (tanto comunitarios como extracomunitarios), así como aquellos que poseen un permiso internacional.

En cuanto a la dualidad delito/sanción, debemos señalar que el tipo penal sanciona la conducción del vehículo sin carnet (ya sea por no haberlo tenido nunca o por haber perdido este su vigencia), mientras que la sanción administrativa se refiere al hecho de carecer de la autorización administrativa correspondiente, es decir, puede tenerse pero no es adecuada a las características del vehículo con el que se circula.

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