Responsabilidad del notario por no informar los compradores de la existencia de cargas fiscales que pesaban sobre las fincas adquiridas

En nuestra entrada de blog del día de hoy queremos compartir con nuestros queridos lectores la sentencia número 125/2017 de 23 de febrero de la Audiencia Provincial Cantabria, en la cual se apreció la responsabilidad de una notaría que no informó a los compradores de la existencia de cargas fiscales sobre las fincas que eran adquiridas. Ello tiene su origen en que los compradores ejercitaron una acción de responsabilidad civil frente al notario autorizante de la escritura pública de compraventa por la ausencia de información sobre dichas cargas fiscales existentes, las cuales constaban en la nota simple del Registro de la Propiedad.

La labor del notario consiste en comprobar tanto la titularidad como las cargas que pueden gravar un bien que va a ser transmitido, antes de autorizar el otorgamiento de la escritura. Para ello debe solicitar al Registro una nota informativa sobre el estado de las cargas que existan en ese momento y que se le informen de las que pudieran surgir de manera posterior, hasta el otorgamiento de la escritura.

Quienes acuden a una notaría, confían que el notario les informe correctamente de las cargas que pudieran pesar sobre el bien objeto de la compraventa, con la finalidad de evitar prestar su consentimiento a la compra de un inmueble sin conocer las cargas que pudieran pesar sobre el mismo.

Conforme a lo expuesto, es evidente que la omisión del notario de su deber de dejar constancia de las afecciones fiscales existentes sobre el bien en el momento de autorizar una escritura de compraventa ocasiona un grave perjuicio a la parte compradora que ha de hacer frente al pago de dichas afecciones.

Por tanto, existe una relación de causalidad entre la conducta del notario y el perjuicio patrimonial que han sufrido los compradores, no pudiendo aquél alegar su desconocimiento frente al comprador.

Por otra parte, para cuantificar el daño indemnizable, del cual debe responder el notario, debe atenderse a las afecciones fiscales conocidas en la fecha de otorgamiento de la escritura de compraventa, excluyéndose aquéllas que hubiesen sido causadas por escrituras posteriores que no pudieron ser conocidas por la notaria.

Esperando que este post haya sido de vuestro interés y utilidad, quedamos a vuestra disposición en nuestra página Web: Portilla Arnáiz Abogados.