Anulada por abusiva una cláusula incluida por Iberdrola en los contratos de suministro

El cliente podía contratar un servicio complementario de reparación a domicilio de electrodomésticos, marcando con una x la casilla correspondiente. Sin embargo, según la cláusula, la resolución del contrato no implicaba la baja del citado servicio, salvo que el cliente lo solicitase expresamente. La cláusula impone obstáculos o formalidades que dificultan la finalización de la relación contractual causando, en contra de las exigencias de la buena fe, un importante desequilibrio de derechos y obligaciones de las partes.

La cláusula cuya abusividad fue apreciada imponía obstáculos que dificultaban la finalización de la relación contractual entre las partes, causando un perjuicio contrario a las exigencia de la buena fe y un desequilibrio de derechos entre las partes; puesto que en el supuesto en el que el cliente hubiera contratado un servicio complementario de reparación a domicilio de los electrodomésticos, la resolución del contrato no suponía la baja del citado servicio, a no ser que el cliente lo hubiera solicitado de manera expresa.

En atención a estas características de la cláusula, el Juzgado de lo Mercantil nº 1 Vitoria-Gasteiz, en la Sentencia de 30 de junio de 2017, estimo la acción colectiva de cesación que fue ejercitada por una asociación de consumidores demandante, y declaró nula la cláusula incluida en los contratos modelo prerredactados por Iberdrola, por ser abusiva al establecer que la resolución del contrato no implica la baja del “servicio de protección eléctrica hogar” salvo que el cliente expresamente lo solicitare.

La cláusula que en concreto se examina es una condición general de la contratación al estar predispuesta, y no haber sido negociada individualmente, de tal manera que viene impuesta al consumidor y se encuentra destinada a ser incluida en una pluralidad de contratos. Pues bien, en dichos contratos, se ofrece la posibilidad de que el cliente contrate este servicio adicional y accesorio de reparación a domicilio mediante un técnico cualificado de averías en los electrodomésticos, marcando en el contrato la casilla correspondiente.

A pesar de que se presente como un servicio distinto del propio servicio de suministro y aunque sea necesario que el cliente marque la casilla correspondiente para su activación, resulta claro que se trata de un servicio adicional que se oferta al consumidor en un contrato de suministro de electricidad y gas natural y que aquél contrata al darse de alta en el mismo instrumento contractual del suministro, quedando vinculado a la prestación principal de la comercializadora. Por lo tanto, no puede considerarse en ningún momento que se está suscribiendo un contrato independiente.

El problema surge por el hecho de que una vez activado ese servicio adicional de reparación, el mismo queda desvinculado del suministro principal y se establece que la baja en éste no conlleva su conclusión.

Mediante la cláusula impugnada el consumidor firma en una unidad de acto un suministro con uno o varios servicios adicionales, pero cuando quiere cesar su relación con la suministradora ha de emitir dos declaraciones de voluntad separadas, ya que debe manifestar, por un lado, que se quiere dar de baja en el suministro y, por otro, que quiere darse de baja también en todos los servicios accesorios. Lo cual conlleva un procedimiento distinto del empleado para la activación del servicio.

De lo expuesto solo cabe concluir que mediante la cláusula declarada abusiva se está imponiendo en un contrato de tracto sucesivo o continuado obstáculos o formalidades que obstaculizan la finalización y cese pleno de la relación contractual concertada por el consumidor, haciendo depender la baja en el servicio adicional contratado de una manifestación de voluntad separada y añadida, cuando la activación del servicio se facilitaba como un complemento o accesorio al suministro de electricidad o gas natural. Con ello se limitan u obstaculizan derechos del consumidor, causando, en contra de las exigencias de la buena fe, un importante desequilibrio de derechos y obligaciones de las partes en el contrato (arts. 82 y 87.6 LGDCU).

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