Despedida una empleada de ayuda a domicilio por haber pedido un préstamo a los ancianos que cuidaba

El Tribunal Superior de Galicia, Sala de lo Social, en la Sentencia de 15 de Septiembre de 2017 confirmó la procedencia del despido debido al carácter continuado de una trabajadora, que era auxiliar de ayuda a domicilio, por medio del cual aprovechando que prestaba sus serivios a ancianos con dependencia reconocida, les solicitó un préstamo de mil euros, asi como la entrega de alimento y de leña.

El despido tiene su fundamento en que se ha trasgredido la buena fe contractual por aprovecharse de una situación de vulnerabilidad de las personas a las que la trabajadora atendía, lo que convierte la conducta en grave y culpable, y merecedora de la sanción de despido disciplinario; conforme al Estatuto de los Trabajadores, y al Convenio Colectivo que le es de aplicacion. Concretamente, por el incumplimiento de la cláusula de prevención de conflicto de intereses, que expresamente contenida en el contrato de trabajo, prohibía a la trabajadora aceptar cualquier tipo de gratificación, donación, contraprestación económica, favores o tratos especiales por parte de los clientes.

La cuantía del préstamo, o que éste fuera devuelto, no enerva la transgresión de la buena fe porque el solo hecho de infringir el contrato ya supone una quiebra de la confianza entre las partes e incluso, atendidas las particularidades del caso y que el servicio prestado era de atención a personas dependientes, los hechos podrían haber ocasionado un perjuicio a la empresa empleadora de haber llegado el tema a conocimiento de la administración concedente del servicio. La obligación de la empleadora es prevenir estas conductas y de no haber impuesto la sanción que ahora se recurre, la empresa podría haberse visto abocada a una rescisión de la contrata con el consiguiente perjuicio grave.

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