Los conductores de mercancías peligrosas tienen derecho a que las horas de renovación del permiso especial les sean pagadas

El derecho a la formación del trabajador está reconocido en el Estatuto de los Trabajadores, pero no solo en cuanto al disfrute de los permisos necesarios para concurrir a exámenes, sino también en cuanto a la formación necesaria para el concreto desarrollo del puesto de trabajo, disponiéndose expresamente que el tiempo destinado a la formación debe considerarse en todo caso tiempo de trabajo efectivo.

Se está además en el caso, ante una actividad formativa, necesaria e ineludible para que los trabajadores puedan desempeñar las funciones propias de su puesto, la conducción de vehículos de transporte de mercancías peligrosas, porque para ello se exige disponer de una autorización especial y mantenerla en vigor, lo que obliga necesariamente a su renovación cada cinco años, y no disponer de esta autorización supone no estar capacitado para el ejercicio de la profesión.

Por ello, siendo preceptiva e ineludible la obligación de los trabajadores de renovar el ADR mediante la superación de un curso de reciclaje, el tiempo dedicado a esta actividad formativa debe considerarse tiempo de trabajo efectivo y debe ser remunerado como tal.

No es correcta la postura de la empresa demandada cuando sostiene que la obligatoriedad de la obtención del ADR, para que sea considerado como actividad formativa que debe realizarse en tiempo de trabajo, solo rige cuando sea imprescindible para la adaptación de los trabajadores a las modificaciones operadas en el puesto de trabajo y que en el caso, al no haber operado modificación alguna en los puestos de trabajo, la actividad formativa no es necesaria. La actividad formativa es obligatoria para mantener la capacidad para el ejercicio de la profesión, y no está condicionada a que el puesto haya sido objeto de modificaciones.

Tampoco enerva la obligatoriedad de la acción formativa el que durante la vigencia de los tres convenios colectivos que ha tenido la empresa no se hubiera abonado como trabajo efectivo el tiempo dedicado por el trabajador a la renovación del ADR, porque el derecho persiste y si los trabajadores realizan tal actividad fuera de la jornada de trabajo, el tiempo formativo forma parte del tiempo de trabajo efectivo y ha de compensarse como hora ordinaria cuando no pueda efectuarse dentro de la jornada normal de trabajo.

El Supremo desestima el recurso interpuesto por la empresa demandada y confirma el derecho de los trabajadores a que se computen como horas de trabajo efectivo las necesarias para la renovación del ADR.

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