Condenada una empresa por discriminación salarial sexista

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Sala de lo Social, en la Sentencia 246/2018, de 14 de Febrero ha condenado a una empresa a indemnizar a una trabajadora a la que discriminó salarialmente respecto de sus compañeros de trabajo varones que ostentaban el mismo puesto de trabajo de responsable de departamento que ella.

Al encontrarse despedida la empleada cuando interpuso la demanda de tutela de derechos fundamentales, la empresa mantenía que era inadecuado este procedimiento, ante lo que se opuesto claramente el Tribunal Superior de Justicia porque la interposición de una demanda bajo esta modalidad no exige que la relación laboral se encuentre viva y vigente.

Solo se infringe el principio de igualdad cuando se introduce una diferencia entre situaciones que puedan considerarse iguales, sin una justificación objetiva y razonable.

La discriminación salarial por razón de sexo queda fuera del principio de autonomía de la voluntad y del ejercicio de los poderes de organización de la empresa, porque si bien la empresa puede libremente disponer la retribución del trabajador, esta facultad cede cuando la diferencia de trato en materia salarial es discriminatoria por incidir en alguna de las causas prohibidas por la Constitución y por el Estatuto de los Trabajadores, como lo ha sido en este caso, en el que la trabajadora demandante ha venido percibiendo unas retribuciones sustancialmente inferiores a la de los otros cuatro responsables varones de departamento de la empresa demandada. Diferencias salariales que han llegado a alcanzar los 2.000 euros, ante esta situación, la mercantil empleadora no justifico ese proceder, tan solo argumentaba que esa trabajadora años atrás había cobrado salarios más elevados que los del resto de responsables del departamento, y también indico que otros responsables varones de otros departamentos recibían retribuciones menores. Sin embargo, para el Tribunal, estos argumentos fueron insuficientes, y no conseguían desvirtuar la discriminación.

Por lo tanto el Tribunal confirmó la vulneración del derecho a la igualdad y no discriminación por razón de sexo y reconoce el derecho de la trabajadora a ser indemnizada, no solo con las retribuciones dejadas de percibir, sino también con una indemnización por el daño moral sufrido, que se produce automáticamente por la vulneración del derecho fundamental, y que el Tribunal cuantificó en 35.000 euros, atendidas las diferencias entre los salarios percibidos por la actora y los que le hubiera correspondido percibir en el caso de que no hubiese existido la referida discriminación.

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