Derecho a la pensión completa de viudedad de separada a pesar de que la reconciliación no fue inscrita en el Registro Civil

La cuestión que se planteó ante el Tribunal Supremo era si tiene o no derecho a causar pensión de viudedad, en su pretendida condición de cónyuge superviviente, una persona separada judicialmente con fijación de pensión compensatoria que reanudó la convivencia con su cónyuge, presentando ambos en el Decanato de los Juzgados, escrito manifestando que de común acuerdo decidían su reconciliación, siendo citados para ratificar su comunicación lo que no tuvo lugar porque el marido falleció antes de que esa fecha llegara.

A la viuda se le reconoció por el INSS la pensión de viudedad como separada y por una cuantía calculada en función de la pensión compensatoria, resolución contra la que presentó reclamación previa pidiendo una pensión mayor, pues no era separada legalmente. Su reclamación fue desestimada, al igual que la demanda presentada, por sentencia que luego confirmó en suplicación la sentencia recurrida, con base en que esa reconciliación no producía efectos mientras no fuese ratificada por separado por los dos cónyuges ante el juez que acordó su separación, quien debía aprobarla y acordar su inscripción en el Registro Civil.

Se plantea en este recurso si basta con la simple comunicación conjunta de la reconciliación al Juzgado que acordó la separación o si hace falta la ratificación por separado ante el juzgado que acordó la separación que se ha reanudado la convivencia y la inscripción de este hecho en el Registro Civil.

La necesidad de la inscripción en el Registro Civil de la reconciliación para que produzca efectos frente a terceros, la estableció la  Ley 15/2015, de 2 de Julio  que dió nueva redacción al  art. 84   del Código Civil, norma inaplicable al presente caso porque el hecho causante se produjo antes de su publicación. Es cierto que algunas sentencias de la Sala han argumentado sobre la necesidad de inscribir en el Registro Civil la reconciliación, pero no lo es menos que esa no fue la razón que fundó su decisión en ellas, pues privaron de efectos jurídicos a la reconciliación por no haberse notificado al Juzgado que acordó la separación y no por su falta de inscripción registral, motivo por el que, como la “ratio decidendi” fue la falta de comunicación al Juzgado y los razonamientos sobre la inscripción registral constituyen un mero “obiter dicta” que no merece el calificativo de jurisprudencia consolidada, máxime cuando en esas fechas ni la  Ley del Registro Civil  de 8 de junio de 1957, ni el artículo 61 de la Ley 11/2011, de 21 de julio que la sustituyó exigían esa inscripción, aunque fuera conveniente, que ha venido a imponer la reforma de ese artículo operada por la Ley 15/2015 en su disposición Final Cuarta .

 

Los razonamientos que preceden obligan a estimar el recurso, por cuanto como la reconciliación se produjo y fue comunicada al Juzgado antes de la reforma del  artículo 84   del Código Civil por la Ley 15/2015, de 2 de julio , no era exigible su aprobación por el Juzgado, ni la inscripción en el Registro Civil de la resolución judicial aprobándola, pues bastaba con la comunicación al Juzgado de ese hecho, conforme a la antigua redacción del artículo 84 y a nuestra doctrina, pues la demora en los trámites judiciales para aprobarla no puede perjudicar a quien quedó viuda al mes de esa comunicación.

Aunque ya se ha dicho conviene insistir en que esta solución no contradice lo resuelto por anteriores sentencias de la Sala porque, incluso en las que citan la sentencia recurrida y nuestras recientes  sentencias de 16 de febrero de 2016 y 13 de marzo de 2018 se contemplaba un supuesto diferente, el de la falta de notificación al Juzgado de la reconciliación, hecho que motivó la solución desestimatoria que se dió en esas resoluciones.

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