La aplicación de la agravante de género

La agravante recogida en el artículo 22.4 del Código Penal, en el que la LO 1/2015 introdujo como tal “razones de género”, se fundamenta en la mayor culpabilidad del autor, en un mayor grado de reprochabilidad subjetiva por el móvil que lleva a cometer el delito, contra la mujer por el hecho de serlo y como acto de dominio y superioridad, de desigualdad. La STS 314/15, de 4 de mayo, haciéndose eco de la STS 1145/2006, decía en su momento que lo que caracteriza a la circunstancia es que el racismo, el antisemitismo o cualquier sentimiento discriminatorio sea el motivo de cometer el delito, cuya averiguación y constancia ha de constar debidamente en el contexto de las cargas probatorias correspondientes.

Esisten sentencias de Audiencias Provinciales que ponen de relieve la agravante de género en casos de asesinato basada, en fin, en las circunstancias de haberse cometido el delito con una determinada motivación, relacionada con la condición de la víctima como mujer por razones de género, aprovechándose el autor de la posición dominante en la que se sentía y ejercía frente a su cónyuge. Y es que esta agravante, como dice la STSJ Canarias de 26/6/17, es de aplicación en aquellos supuestos en que el autor comete el delito motivado por el propósito de discriminar o de hacer patente la situación de desigualdad, la relación de poder sobre la mujer, también sobre la que sea o haya sido su cónyuge…

Diversas sentencias de Audiencias Provinciales, han aplicado concurrentemente las agravantes de parentesco y de género, en concreto en casos de asesinato de la pareja o ex pareja, como las SSAP Asturias de 20/1/17 y Tenerife, de 23/2/17.

Al hilo de esta última, que ponía de relieve – grosso modo- que la agravante de parentesco se basa en razones de vínculo familiar y la de género atiende al hecho de cometer el delito con una motivación relacionada con la condición de la víctima como mujer…, el TSJ de Canarias, resolviendo la apelación interpuesta contra ella, dictó sentencia con fecha 26/6/17 ratificando la concurrencia de ambas agravantes y su compatibilidad en casos y forma aquí asimismo de aplicación; en su medida, por ello, aval del presente recurso del Ministerio Fiscal. Se acredita, junto al dato objetivo del vínculo matrimonial, una situación de poder y dominación por parte del cónyuge y manifestación del móvil discriminatorio preciso.

La sentencia dicha, tras analizar la agravante de parentesco (reseñando jurisprudencia –SSTS 542/09,162/09…- que considera esta agravación independiente de la subsistencia o no de cierto afecto, siendo el mayor desvalor de la conducta consecuencia de la falta de respeto especial demostrada por el autor en relación a una persona con la que estuvo ligada por vínculos afectivos…) y la de género, concluye: “… De este modo, la nueva circunstancia agravante será aplicable en todos aquellos casos en que el sujeto activo (siempre un varón) comete el delito motivado por el propósito de discriminar o de hacer patente la situación de desigualdad o la relación de poder sobre el sujeto pasivo…”; “…Por idéntica razón, la circunstancia agravante del artículo 22.4ª y en base a lo anterior, será incompatible con aquellos subtipos agravados en los que ya se contempla la ‘razón de género’…; “…Por ello vemos que, a lo largo del articulado del Código Penal existe una serie de tipos delictivos que contemplan, expresamente, una suerte de discriminación; ello supone que, si el móvil discriminatorio establecido en cada uno de tales delitos coincide con el previsto en el artículo 22.4ª CP, no habrá lugar a la aplicación de esta circunstancia agravante, por así establecerlo el artículo 67 CP…”; “… Consecuencia de lo expresado en los párrafos anteriores, la agravante de género es compatible, por tanto, con el tipo penal del asesinato, toda vez que, a diferencia de lo que sucede en otros tipos penales específicos, este singular tratamiento para esta modalidad delictiva no figura reflejado ni en el tipo penal del asesinato, ni tampoco en la citada agravante de parentesco”.

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